martes, 17 de julio de 2012

Existen...

Sí, existe.


Existen esos días que te gustaría levantarte y volverte a dormir, o simplemente no haberte despertado, esos días en los que no tienes ni quieres tener fuerzas para afrontar los problemas, porque sientes que se te han acabado, y que ya son demasiados para seguir aguantando mientras te mantienes como una piedra, quieta, fría y siempre sonriente, como si todo te diera igual, como si nada fuera problema, simples tonterias para nada comparables con otros problemas del mundo, pero que poco a poco se acumulan y te colapsan. En ese momento de colapsamiento es cuando piensas, quién soy, qué soy, qué está pasando, qué voy a hacer, a donde miro, por qué miro, por qué existo, por qué no duermo o simplemente no me despierto.
Existen, existen esas semanas en las que todo empieza, y todo se acaba, aquellas en las que todo sale en un sentido que no se encontraba entre tus planes, aquellas que sin saberlo han sido las mejores desde hacía mucho tiempo. Semanas en las que el tiempo pasa y no te das cuenta, semanas en las que todo pasa tan despacio que puedes contar como las motas de polvo recorren la trayectoria de la luz. Unas que son para siempre, y otras que desearias que nunca existieran.
Luego están esos meses, esos meses en los que la vida seria más fácil desde otra forma, y otros en los que nos ves otra alternativa mejor que la que estas viviendo porque todo es perfecto. Meses en los que te engañas, porque crees que existes, meses en los que simplemente sabes que no hay nadie, que estás solas y que el mundo es tan puro como egoista.
Existen esos días en los que te gustaría meterle el puño en la boca a muchas personas, pero solo a un tipo de ellas, las que se quejan de cualquier tonteria de la vida. Aquellas que buscan cualquier excusa para hacerse sentir desgraciadas, tristes y que los demás sientan pena por ellas. Odio tanto a ese tipo de personas, lo he hecho sin darme cuenta, en verdad, no creo que realmente las odie, pero para mi vista resultan tan cobardes, se rinden tan pronto ante cualquier obstaculo, ¿tan dificil es afrontar retos diferentes, y cada vez mayores.?. Esta sociedad es tan comoda tan.. fácil, tan patética. Si una persona afrontara retos mayores, las pequeñas tonterias de la vida por las que se queja resultarían absurdas, y sería consciente de ello.
Existen esos días en los que sientes que has fracasado, en los que todo lo negativo sale a la luz, en los que por mucho que lo intentas no sale esa sonrisa que te afronta todos los problemas, aquellos que por mucho que lo intentes no habrá una sonrisa lo suficientemente grande para contener unas lagrimas que estaban ahí, no lo sabías y no las contienes porque has explotado sin darte cuenta. Existen aquellos en los que ves como tu vida que intentas construir se derrumba sin avisarte, ni siquiera un mensaje, ni una llamada, nada!todo se viene abajo....y ves como no llegaras a tener la vida que te gustaria tener, ni ser la persona que desearias ser.
Día a día, ves que te esfuerzas en tu camino, que luchas, te caes, te golpeas, te levantas, aprendes y sigues porque quieres conseguirlo, pero hay momentos, sí, existen momentos en los que necesitas hacer una parada en el camino, explotar, hundirte y volver a subir a la superficie, a la realidad.
Hoy es uno de esos días, en los que después de explotar, llorar, berrear, patalear y soltar todo lo que pasa por esta pequeña cabeza puedes dormir tranquila.
Existen, hoy existe, ese día en el que de nuevo tienes que aprender a sonreir porque te sientes perdida.